Albardín: la recolección de semillas como solución para evitar la colmatación y proteger la laguna de El Hito

  • La colmatación afecta a la composición química del agua, lo que hace que se vuelva turbia y con poco oxígeno, afectando a la vida de las especies del humedal
  • La restauración vegetal actúa como una barrera natural que protege la laguna de esta amenaza

Uno de los principales problemas ecológicos de la Laguna de El Hito es la colmatación de la cubeta, es decir, la acumulación de sedimentos en los fondos, lo que provoca una alteración en la composición y estructura de la laguna. Los fondos se llenan de sedimentos inertes y materia orgánica en proceso de descomposición, se altera el pH y la composición química del agua, lo que hace que se vuelva turbia y con poco oxígeno, afectando a la vida de sus especies. Además, la colmatación dificulta la recarga de los acuíferos, los depósitos de aguas subterráneas. De esta forma, la colmatación afecta al suelo que se vuelve impermeable a la filtración de agua que llega a los acuíferos, por lo que evita que renueve de forma adecuada.

La restauración vegetal es una solución para proteger los humedales de esta amenaza ya que permite crear una barrera natural que evite esta colmatación y que, además, es el paraíso de aves esteparias como el sisón, alcaraván, aláudidos y el ave voladora más pesada: la avutarda. Por ello, el proyecto LIFE El Hito tiene previsto generar en sus tres años de ejecución 250.000 plantas de diferentes especies endémicas y autóctonas características de los hábitats prioritarios de la laguna. Actualmente, en plena campaña de recolección de una de ellas, en este caso, el albardín ha permitido ya recolectar 240.000 semillas sólo de esta planta. “Y estamos trabajando para alcanzar 120.000 plantones más”, explica el técnico del proyecto, Eduardo Palencia.

“Al elaborar el plan de trabajo disparamos las cifras con buena ambición y nos pusimos el objetivo de alcanzar sólo del albardín 220.000 plantones y otros 30.000 adicionales de dos savias para valorar en futuras repoblaciones qué interesa más. Al finalizar la primera campaña (2022/23) ya tenemos esos 30.000 de reserva en el vivero y puestos en campo 120.0000”, concreta Palencia.

“Creemos que, con estas cifras de recogida, y la tasa de supervivencia, vamos a poder hacer la conversión de la totalidad de la superficie agraria a hábitat prioritario estimada en el proyecto en sólo dos campañas, y con la tercera vamos a poder actuar sobre unas 27 has más, generando manchas de futuros cojines de albardín que aceleren el proceso de colonización natural”, concluye el técnico.

Mediante la recogida de semillas, producción de plantas, siembra y plantación, los procesos de recuperación natural del espacio se aceleran. Estas plantas autóctonas son perennes, herbáceas y están completamente adaptadas a las características tan extremas de los suelos típicos de los hábitats salinos.